
Con la pandemia, tuvimos que aislarnos en casa, pero la gente no podía quedarse quieta; la economía necesitaba seguir adelante. Fue entonces cuando la adopción del teletrabajo se apoderó de todo y continúa hasta el día de hoy, al menos en el modelo híbrido, a pesar de que la situación sanitaria está mucho más controlada.
Esta fuerte adopción se debió a que muchas personas vieron el home office como una oportunidad para equilibrar la vida profesional y personal, ahorrar tiempo, ahorrar dinero, trabajar más cómodamente y muchas otras razones que varían de persona a persona, de empresa a empresa.
Lo cierto es que el teletrabajo fue una sorpresa, pero llegó para quedarse. Y los desafíos de gestionar personal en este modelo siguen muy presentes, después de casi tres años de pandemia.
¿Quieres saber cuáles son los principales retos del trabajo híbrido para los directivos y cómo superarlos? ¡Sigue leyendo!
Esto no es tarea fácil presencialmente y se complica aún más a distancia. Sin embargo, es un reto que debe superarse para mantener un buen rendimiento.
Para lograrlo, practique una cultura de retroalimentación; solicite informes diarios, realice reuniones semanales, ofrezca apoyo psicológico a los empleados, permítales probar la flexibilidad que puede traer el trabajo desde casa, pero manténgalos en el camino correcto para que se logren los resultados deseados.
Con una parte del equipo en la oficina y el resto trabajando remotamente, puede ser difícil coordinar las expectativas. Antes era más difícil, pero hoy en día contamos con software muy útil para facilitar esta coordinación. Al fin y al cabo, si la información está en la nube, todos tendrán acceso a ella, ¿verdad? La ventaja para quienes trabajan presencialmente es la mayor facilidad de comunicación con el gerente y entre los demás miembros del equipo.
¿Recuerdas lo que acabamos de hablar sobre la alineación? Por lo tanto, necesitas practicar nuevas formas de comunicación para que el mensaje que transmites sea efectivo tanto para quienes están en la oficina como para quienes trabajan desde casa. Esto es cuestión de experimentación, lo cual también forma parte del desafío: crea foros, abre una pestaña para empleados en la página web de la empresa, usa grupos en redes sociales, comparte hojas de cálculo y avisos en la nube. Lo que te funciona a ti no tiene por qué ser lo mismo para otra persona.
Si un empleado trabaja remotamente, puede ser difícil supervisar si está realizando el trabajo para el que fue contratado. Para solucionar esta situación, la tecnología se convierte, una vez más, en un gran aliado. Se puede utilizar un software que permita registrar la jornada laboral sin importar dónde se encuentre la persona; en otras palabras, incluso quienes no trabajan desde casa necesitarían usar esta herramienta.
La pandemia ha traído consigo numerosas oportunidades para el trabajo híbrido, así como numerosos desafíos para los gestores de personal. Pero algo es cierto, independientemente de si el trabajador trabaja en la oficina o desde casa: el directivo debe llevar a cabo una gestión humanizada: supervisando, por supuesto, pero también delegando tareas y confiando en sus empleados.
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